martes, 19 de enero de 2010

Los calentólogos estudian qué hacer con los glaciares que no se derretirán en 2035

Después de que varios medios desvelaran el grave error de otorgarle un 90% de probabilidades al deshielo de los glaciares del Himalaya sin ninguna base científica para respaldarlo, ahora el IPCC dice que está "estudiando" el asunto.

La predicción sobre los glaciares del Himalaya aparecía en la página 493 del informe del IPCC: "su área total probablemente se reducirá de 500.000 a 100.000 kilómetros cuadrados para el año 2035". Lo sorprendente es el estudio en el que se basa para semejante afirmación. No es de ningún científico ni universidad, sino de la organización ecologista World Wildlife Fund (WWF).

Dicho estudio (pág. 38) cita como fuente otro trabajo del Grupo de Trabajo de los Glaciares Himalayos (WGHG) de la Comisión Internacional de Nieve y Hielo (ICSI) del año 1999, así como la reseña de la revista New Scientist de la presentación de dicho estudio, en la que sí se citó el año 2035. Otras noticias sobre dicha presentación también se refieren a esa fecha. Sin embargo, el estudio no menciona ningún año concreto. ¿De dónde se sacó, por tanto, esa predicción?

Recientemente, el Times parece haber hallado la respuesta tras entrevistar al científico indio Syed Hasnain, autor de la conjetura, y a Fred Pearce, autor de la reseña en la revista New Scientist sobre la presentación del estudio. Al parecer, Hasnain le dio esa cifra asegurando que el estudio respaldaba esos datos. El científico asegura que fue mera "especulación" no respaldada por ninguna investigación. Lo que está claro es que el estudio no mencionaba ninguna cifra. Eso sí, un estudio anterior del mismo organismo, el ICSI, hacía una predicción similar, sólo que la predicción no se refería al año 2035, sino al 2350.

Rajendra Pachauri, director del Panel Intergubernamental de la ONU sobre el Cambio Climático (IPCC), declaró en su momento que las dudas sobre el deshielo de los glaciares climáticos eran "ciencia vudú". Ahora, en un correo electrónico publicado por Reuters, asegura que están "mirando el asunto de los glaciares del Himalaya, y adoptaremos una posición al respecto en los próximos dos o tres días".

La explicación más benigna de este error, que daba la probabilidad más alta que puede otorgar el IPCC a una predicción, está en la inexperiencia con los glaciares del director del Grupo de Trabajo encargado de elaborar ese capítuilo, Murari Lal. Él mismo lo reconoce: "No soy un experto en glaciares y no he visitado la región, así que tengo que confiar en las investigaciones publicadas creíbles. Los comentarios del informe de WWF fueron hechos por un científico indio respetable y era razonable asumir que sabía de lo que estaba hablando".

Es decir, que con tal de que resulten lo suficientemente alarmistas, se pueden asumir como ciertas predicciones extraídas de un informe de un grupo ecologista y realizadas a partir de unas declaraciones de un científico, eso sí, "respetable". En cambio, si el científico en cuestión comete el grave pecado de dudar de la ortodoxia, se puede llegar a "redefinir lo que es un estudio revisado por pares", tal y como hacían los científicos del IPCC implicados en el escándalo del "Climagate", para evitar que sus conclusiones lleguen a formar parte del "consenso científico".

jueves, 14 de enero de 2010

La contribución española a la Revolución Americana

La contribución española a la Revolución Americana



En la gran historia de los Estados Unidos aparece una serie de nombres y hechos que resultan poco conocidos para el público general y que entroncan directamente con el gran legado hispano.
La historia hispana de Estados Unidos se forjó sobre las valerosas figuras de un Soto, un Ponce de León, un Coronado, un Menéndez de Avilés, y tantos otros. Sin ánimo de rehacer la historia norteamericana, sí consideramos necesario hacer honor a la verdad de unos hechos que enriquecen nuestra cultura y explican la importancia para Estados Unidos del legado español y, por extensión, hispano. Así lo reconoció el propio George Washington cuando, acabada la Guerra de la Independencia, escribió al rey Carlos III de España para agradecerle su ayuda en la lucha por la libertad. Washington era plenamente consciente del peso en América de la Corona española, cuya presencia en en Nuevo Continente ya era por entonces pluricentenaria.

Washington apreció la contribución de España, que siglos atrás regó el continente de misioneros y exploradores, a la rebelión norteamericana, a la que dedicó capital financiero y humano. La gran Revolución contra Inglaterra fue también posible, pues, gracias a los fondos enviados por la Corona española y a la participación en la misma de los habitantes de la Nueva España, que abarcaba desde México hasta Alaska e incluía estados norteamericanos actuales como Texas, Nuevo México, Arizona y California.

España apoyó a los colonos desde antes de que se promulgara la Declaración de Independencia, en Filadelfia y en 1776; si bien lo hizo secretamente hasta junio del 79, en que declaró la guerra a Inglaterra. El Conde de Aranda se reunió con Benjamin Franklin, Silas Deane y Arthur Lee en el Congreso Continental y apoyó sin fisuras la causa colonial. España usó sus territorios en Cuba, México, Santo Domingo y Puerto Rico para ayudar a los colonos, y aunó fuerzas contra Inglaterra para hacer posible la Independencia.

En esta silenciada historia aparece un héroe muy poco conocido por los estadounidenses de hoy día: el soldado español Bernardo de Gálvez (1746-86), cuyas hazañas bélicas en el Bajo Misisipí fueron de gran valía para la victoria final del general Washington. Además, su toma de Florida Occidental fue una obra maestra de la estrategia militar; el objetivo era ayudar a los colonos americanos que deseaban la independencia.

También Gálvez venía ayudando a los patriotas norteamericanos antes de que España entrara oficialmente en guerra contra Inglaterra. Se carteó con Patrick Henry, Thomas Jefferson y Charles Henry Lee y recibió personalmente a sus emisarios, Oliver Pollock y el capitán George Gibson: dio cumplida cuenta de todas sus peticiones para asegurar el puerto de Nueva Orleans.

Gálvez ofreció ayuda diplomática y económica a los colonos, así como asistencia militar en varias acciones contra los ingleses en todo el Golfo de México. Desde su cargo de gobernador de Luisiana, Gálvez fue un valiente aliado de Washington y las tropas estadounidenses en su lucha contra el inglés.

Sólo entre 1776 y 1779, España concedió a las colonias hasta 8 millones de reales para cubrir gastos militares, médicos y de alimentación. En septiembre de 1776 envió 9.000 libras de pólvora desde el Sur y por el Misisipí hasta las colonias del norte, y otras 1.000 más por barco hasta Filadelfia. En noviembre, Gálvez recopiló datos estratégicos sobre los ingleses, y en diciembre la Corona española le pidió que redoblara sus esfuerzos en pro de la causa de los colonos.

Prueba del tremendo apoyo de España a las colonias son las tres cartas que Patrick Henry escribió a Gálvez entre octubre de 1777 y enero de 1778, en las que reiteraba su agradecimiento por la ayuda que el español prestaba a los patriotas norteamericanos.

Luego de que, en el verano de 1779, España declarara la guerra a Inglaterra, Gálvez se convirtió en pieza clave para los intereses de Washington, especialmente tras sus victorias en Fuerte Bute, Baton Rouge y Natchez. En noviembre de ese mismo año, quien escribió a nuestro hombre para darle las gracias fue Thomas Jefferson.

A primeros de 1780 Gálvez tomó Mobile, y en mayo de 1781 hizo lo mismo con Pensacola. Tres meses después, Washington brindó por los reyes de Francia y España en la casa de Robert Morris en Filadelfia. Tras la rendición de Yorktown, en octubre de 1781, el propio Washington escribió una carta personal a Carlos III para expresarle su gratitud por toda la ayuda prestada. En el desfile de la victoria de las Trece Colonias, Gálvez cabalgó al lado mismo de Washington: era la plasmación simbólica de la importante ayuda que los españoles habían procurado a la independencia de Estados Unidos.

Cualquier historiador sensato sabe hoy ya que sin la ayuda de España en la parte sur de lo que hoy es Estados Unidos, los ingleses podrían haber sofocado y derrotado la gran Revolución Americana. Es por eso que en 1784 el Congreso de los Estados Unidos agradeció formalmente a Gálvez y a España la gran ayuda brindada.

Gálvez murió en México en 1876, un año después de ser nombrado virrey de Nueva España. Su vida y sus hechos son uno de los muchos episodios poco conocidos del gran legado hispano de los Estados Unidos.

lunes, 23 de noviembre de 2009

EL ACOSO SEXUAL EN LOS LUGARES DE TRABAJO: GUÍA

EL ACOSO SEXUAL EN LOS LUGARES DE TRABAJO: GUÍA

I. Introducción

Pregúntele a cualquier mujer sobre el acoso sexual, y es muy probable que lo haya experimentado o que sepa de casos que se hayan producido en su lugar de trabajo. En los países industrializados, entre el 42 y el 50% de las trabajadoras han sido víctimas del acoso sexual1, en la Unión Europea el 40-50% y en los países de Asia-Pacífico 30-40% de las mujeres han dado cuenta de alguna forma de acoso2. En un reciente estudio publicado en Sufrica, el 77% de las mujeres respondieron haber sufrido acoso sexual en algún momento a lo largo de su vida laboral3. Desgraciadamente, pocos países latinoamericanos han reconocido el acoso sexual como una categoría de trato degradante y apenas unos cuantos han intentado prohibirlo4.

En los últimos 20 años, los trabajadores, particularmente las mujeres trabajadoras, han empezado a oponerse a que se las someta a este tipo de acoso sexual. Antes lo aceptaban como algo inevitable, pero ahora lo combaten. Los sindicatos hacen campa para que los gobiernos adopten leyes y otras medidas para poner fin a este femeno, y trabajan con los empleadores para eliminarlo de los lugares de trabajo.

La CSI y las FSI trabajan contra el acoso sexual

En su Congreso Fundador (noviembre de 2006), la Confederación Sindical Internacional declaró el principio sindical de que “una afrenta a una persona constituye una afrenta a todos”, y reiteró su compromiso a combatir cualquier discriminación, hostigamiento o abuso contra las mujeres.

La CSI cuenta con una potica y una lista de acciones frente al acoso sexual, y las Federaciones Sindicales Internacionales (FSI) así como diversos sindicatos nacionales han desarrollado igualmente poticas al respecto.

II. ¿Qué es el acoso sexual?

La clave para definir lo que constituye ‘acoso sexual es que se trata de una conducta de carácter sexual que sea recurrente, indeseado, no bienvenido y no solicitado. El acoso sexual constituye una demostración de poder cuyo objetivo es intimidar, coaccionar o humillar a otro/a trabajador(a).

A continuación figuran algunos ejemplos de acoso sexual:

sico

Manoseos, pellizcos, palmaditas, apretones o roces deliberados

Miradas lascivas o concupiscentes

Gestos que tienen una connotación sexual, guiños

Enviar e-mails no deseados, colocar chistes sexualmente explícitos en la intranet de una oficina

Tocamientos o contacto físico innecesario

Verbal

Hacer comentarios o insinuaciones sexuales,

Contar chistes de carácter sexual o preguntar sobre fantasías eróticas

Insultos basados en el sexo de otra persona o calificando su sexualidad

Transformar las discusiones de trabajo en conversaciones sobre sexo

Solicitar favores sexuales, muchas veces vinculándolo a una promoción

No-verbal

Exhibir fotos, calendarios u otro material sexualmente explícito

Silbar


Otros

Obligar a las mujeres a trabajar fuera de los horarios normales, lo que podría exponerlas a ciertos peligros durante su desplazamiento al trabajo.

III. El acoso sexual es una cuestión sindical

El acoso sexual en el trabajo es una cuestión sindical, y suele ser el resultado de las relaciones de poder en el lugar de trabajo, de manera que los trabajadores y trabajadoras más vulnerable y menos protegidos son los que se encuentran más amenazados.

1. ¿Quiénes son las víctimas?

Generalmente, el acoso sexual es ejercido por los hombres contra las mujeres. El acoso sexual puede afectar a todas las mujeres, independientemente de su edad, su estado civil, su apariencia física, su nivel de estudios o su categoría profesional. Aunque el acoso sexual no afecta exclusivamente a las mujeres, puesto que los hombres también pueden ser víctimas, dada su situación en el mercado laboral, las mujeres resultan más vulnerables.

Tanto en los países en desarrollo como en los industrializados, el empleo femenino sigue estando tipificado como trabajo a tiempo parcial, mal pagado, atípico, subcontratado, no regulado, no protegido, temporal o casual.

El acoso sexual se produce en todos los países del mundo. Parece ser un fenómeno en alza

aunque quizás simplemente lo que ocurre es que ya no está tolerado, conforme más mujeres, particularmente mujeres jóvenes, van entrando en los lugares de trabajo.

En los países en desarrollo así como en los países industrializados, los trabajadores/as migrantes se encuentran particularmente expuestos por sus problemas para encontrar trabajo, su aislamiento social, y al no ser capaces de defenderse a mismos puesto que muchas veces no saben expresarse correctamente en el idioma del país en que se encuentran para objetar o quejarse sobre la forma en que son tratados.

2. ¿Qunes son los/as acosadores/as?

El acoso sexual puede ser infligido por colegas, supervisores, miembros de la dirección o clientes. Las observaciones sugestivas y las demandas de favores sexuales suelen proceder de superiores inmediatos o miembros de la dirección. Los contactos no deseados o las agresiones físicas generalmente provienen de los propios colegas. Las mujeres han indicado sentirse acosadas por clientes que las miran de forma lasciva o formulan invitaciones comprometedoras. El acosador también puede ser del mismo sexo que la víctima.

3. Costo social, humano y económico del acoso sexual en el trabajo

La persona víctima de acoso sexual se siente amenazada, humillada, tratada con condescendencia u hostigada, lo que crea un ambiente laboral amenazador o intimidatorio.

Los costos sociales y humanos del acoso sexual son muy elevados. En el peor de los casos puede terminar con un suicidio, y en todos los casos hace que la vida de las víctimas resulte insoportable.

Las mujeres que son acosadas siempre tienen una impresión de culpabilidad, y si se quejan se arriesgan con ser despedidas, perder posibilidades de promoción, o verse obligadas a dimitir.

El acoso sexual tiene igualmente un efecto negativo sobre el entorno laboral. Puesto que afecta la moral de los trabajadores/as hace que sean menos eficientes. En EE.UU., ignorar los problemas del acoso sexual puede llegar a costar a una gran empresa hasta US$6,7 millones al año a causa de la escasa productividad, la baja moral, el absentismo laboral y los cambios continuos de personal, sin incluir las costas legales5.

Reconocimiento internacional y acciones para eliminar el acoso sexual en el trabajo

El reconocimiento internacional del acoso sexual, a menudo como resultado de la acción sindical, ha desembocado en recomendaciones internacionales, programas y otras medidas significativas, a las que los sindicatos han recurrido y pueden seguir recurriendo para erradicarlo.

Organización Internacional del Trabajo

El Convenio 111 de la OIT contra la discriminación en el empleo, aborda la cuestión del acoso sexual en el lugar de trabajo, que para las mujeres trabajadoras es una forma importante de discriminación.

En 2003, el Consejo de Administración de la OIT adoptó un Repertorio de recomendaciones prácticas sobre la violencia en el lugar de trabajo en el sector de los servicios y medidas para combatirla, ofreciendo orientación y consejos, y donde se trata también sobre el acoso sexual.

La campaña de la OIT para el ‘Trabajo Decente’ incluye el tema del acoso sexual como un aspecto de salud y seguridad, discriminación, y lo califica como una violacn de los derechos fundamentales de los trabajadores/as.

Convención de Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW)

La Convención de las Naciones Unidas sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), estipula que los Estados deben eliminar la discriminación contra las mujeres en el trabajo.

Declaración y Programa de Acción de Beijing

La Conferencia de Naciones Unidas sobre la Mujer que tuvo lugar en Beijing en 1995 establec una Plataforma de Acción definiendo objetivos y acciones para avanzar los derechos de la mujer, incluyendo la eliminación del acoso sexual en el trabajo.

Medidas Regionales

Europa

El Código de conducta’ adoptado por la UE en 1991 solicita a los Estados miembros que promuevan la sensibilización respecto al acoso sexual y tomen medidas para combatirlo, y en 2002 se adoptó una Directiva prohibiendo el acoso sexual.

Organización de Estados Americanos

La Convención Inter-Americana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer afirma que los Estados deben promover y proteger el derecho de la mujer a no sufrir violencia. Sugiere medidas legales para evitar que esto ocurra y garantizar que las víctimas tengan acceso a reparaciones “justas y efectivas.

IV. Acción sindical

Los sindicatos desempeñan un papel importante para erradicar el acoso sexual en el lugar de trabajo. Para ello deben actuar en tres frentes distintos: empujando a los gobiernos a aprobar legislación al respecto; informando sobre casos, organizando campañas de sensibilización y formación; y negociando con los empleadores al respecto.

1. Acciones a escala nacional

Contar con una legislación firme al respecto es un paso importante para poner fin al acoso sexual, y los sindicatos han tenido un papel esencial para conseguir que se introduzcan cambios en la ley. Más de 50 países han prohibido el acoso sexual en el lugar de trabajo en la legislación nacional o en los códigos laborales:

Alemania, Argelia, Argentina, Australia, Austria, Bangladesh, lgica, Belize, Benin, Brasil, Canadá, Corea, Costa Rica, Croacia, Chile, Dinamarca, Eslovaquia, España, Fiji, Filipinas, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Guayana, Honduras, India, Irlanda, Islandia, Israel, Japón, Lesotho, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Marruecos, Mauricio, Namibia, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Panamá, Paraguay, Polonia, Portugal, República Checa, República Dominicana, Rumania, Sri Lanka, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Tailandia, Tanzania, Uruguay y Venezuela.

V. Cómo poner fin al acoso sexual en el trabajo

1. Qué hacer si se considera ctima de un acoso

No piense que es culpa suya o que ‘se lo ha buscado’.

Mantenga un registro de cuándo y dónde ha ocurrido, incluyendo detalles sobre lo que se dijo o se hizo, en la medida de lo posible citando testigos. Guárdelo en un lugar privado y seguro por ejemplo, en su casa.

Busque el apoyo de miembros de su familia, amigos y colegas de trabajo.

Hable con otras personas en el trabajo para saber si han tenido un problema similar con el acosador o, si lo prefiere, hable con una de las ‘personas de confianza designadas para ayudar a las víctimas de posibles acosos.

Hable con el acosador en presencia de una de las personas de confianza. Dígale precisamente qué es lo que no le gusta y pídale que deje de hacerlo.

Si el acosador es un superior jerárquico o un miembro de la dirección, mantenga un registro de sus evaluaciones laborales, asignaciones y promociones.

Hable con una de las personas de confianza para solicitar asesoramiento sobre mo presentar una queja, si fuese necesario.

2. Lista de comprobación para una acción sindical

(a) Actividad en el lugar de trabajo

Asegurarse de que el sindicato tenga una potica sobre acoso sexual.

Llevar a cabo actividades de sensibilización y formación sobre acoso sexual.

Organizar campañas sobre acoso sexual.

Formar responsables sindicales para asesorar y aconsejar a los miembros.

Establecer un servicio de asesoramiento a las víctimas.

Nombrar varias ‘personas de confianza’ encargadas de tratar las quejas, en cooperación con el sindicato y el empleador.

Mantener en un lugar seguro un cuaderno donde registrar las quejas formales o informales recibidas.

Incluir segmentos sobre acoso sexual en los cursos de capacitación sindical.

Asegurase de que haya documentos anti-acoso en todos los actos sindicales.

Asegurarse de que las víctimas de acoso sexual puedan informar a alguien de su propio sexo sobre lo ocurrido.

Establecer un procedimiento claro para investigar las quejas ver las sugerencias adjuntas, o hacer arreglos para que las quejas se traten a través del procedimiento normal previsto a tal efecto. Asegurarse de que las ctimas queden protegidas del despido o de otros abusos durante la investigación.

Intentar poner fin a cualquier acoso que haya constatado, n cuando la víctima no hubiese presentado ninguna queja.

(b) Acciones sindicales con los empleadores

Incluir un artículo contra el acoso sexual en los convenios colectivos o en las políticas sobre igualdad de oportunidades.

Acordar un procedimiento con el empleador para tratar los casos de acoso sexual, incluyéndolo como parte del procedimiento de quejas.

Forzar a los empleadores a cumplir los convenios nacionales y preparar quejas cuando no tomen medidas.

(c) Acción sindical con los gobiernos

Presionar al gobierno para mejorar la legislación sobre acoso sexual.

3. Modelo de cláusula sobre acoso sexual

(a) Introducción

El sindicato y el empleador reconocen que pueden darse casos de acoso sexual en el lugar de trabajo y se comprometen a erradicar este problema.

(b) Definición

A efectos de esta cláusula, el acoso sexual es toda conducta no deseada, no bienvenida y no solicitada de naturaleza sexual, pudiendo incluir los siguientes casos:

Puede tener lugar en un incidente aislado o en forma de una serie de incidentes, aunque parezcan nimios. El acoso sexual es coercitivo y tendencioso y tanto hombres como mujeres pueden ser víctimas del mismo.

Véase la Sección II para obtener ejemplos del tipo de comportamiento calificado como acoso sexual.

(c) Acción

La víctima del acoso puede presentar una queja ante la persona de confianza, designada por el sindicato de acuerdo con la compañía.

La(s) persona(s) de confianza investigará(n) cualquier queja de acoso, de manera puntual y confidencial.

Cualquier empleado/a que alegue haber sido objeto de acoso en el lugar de trabajo tendrá derecho, tras haber informado a la persona de confianza, a abandonar el área de trabajo sin que ello implique pérdida de salario, derechos o beneficios, y a negarse a reintegrar el área de trabajo hasta que no se haya realizado la investigación de su queja.

La reparación ha de reflejar la gravedad del caso de acoso. Puede tratarse de una disculpa, una transferencia a otro departamento o un despido. El acosador, y no la víctima, debe sufrir las consecuencias de sus acciones.

El empleador facilitará formación obligatoria sobre cómo combatir el acoso sexual en su orientación para nuevos empleados, durante las horas de trabajo.

4. Modelo de procedimiento para tratar quejas de acoso sexual

(a) Introducción

Cualquier empleado/a que piense haber sufrido o estar sufriendo acoso sexual tiene derecho a presentar una queja en base al procedimiento siguiente.

Aún cuando la víctima no desee presentar una queja formal, el empleador tendla obligación de considerar si habría que investigar el caso.

(b) Nombramiento de ‘personas de confianza’

El sindicato y el empleador designarán a varias personas de confianza encargadas de tratar las quejas de acoso sexual. Deberán ser de ambos sexos.

(c) Mantener un cuaderno de quejas respetar la confidencialidad

El sindicato y/o el empleador deberían mantener un cuaderno donde anotar todas las quejas. Deberá guardarse en un lugar seguro.

En todo momento tanto la víctima como el presunto acosador tendn derecho a la más absoluta confidencialidad.

(d) Establecer una lista del tipo de conducta que constituye acoso sexual

Hacer referencia a la Sección II.s arriba.

(e) Tratar la queja de manera informal

En ocasiones la ctima puede preferir que la queja se aborde de manera informal, si considera que no es algo serio, o cuando se ha tratado de un incidente aislado. No obstante, en ningún caso habrá que intentar persuadirla contra su voluntad de no presentar una queja formal.

El/la empleado/a que haya sido acosado puede decidir resolver el problema informalmente por los siguientes medios:

Dirigirse al presunto acosador, con el apoyo de una persona de confianza, otro/a colega o un representante sindical, indicándole que su comportamiento resulta ofensivo, no es bienvenido y debe parar cuanto antes.

Pedir a una de las personas de confianza que hable con el presunto acosador en su nombre.

El/la empleado/a puede optar por no dirigirse al acosador, sino limitarse a presentar la queja ante una de las personas de confianza, para asegurarse de que en caso de rehusarse a las solicitudes sexuales no se vean afectadas sus perspectivas laborales.

La queja informal debe anotarse en el cuaderno tenido a tal efecto.

(f) Tratar la queja de manera formal

La supuesta víctima

El/la empleado/a deberán dirigirse a una de las personas de confianza para presentar la queja, y la fecha de dicha presentación se registrada.

La persona de confianza invita al empleado a una reunión. Si así lo requiere, el empleado puede acudir acompañado de otro/a colega.

Se establecerá la queja detallada por escrito, quedando registrada en el cuaderno de quejas.

Durante la reunión, se informa a la víctima de que su queja será investigada y se interrogará a los testigos, y que el presunto acosador tiene derecho a un juicio justo.

Si la acción de que se da cuenta fuera grave, podría ser necesario reasignar o suspender temporalmente al presunto acosador.

Esta investigación forma parte del procedimiento oficial de solución de quejas.

El presunto acosador

El presunto acosador se reuni con la persona de confianza, pudiendo acudir acompañado de un compañero. Se le informará sobre la queja, dándole la oportunidad de responder a las alegaciones.

Se informa al acosador que la cuestión será tratada siguiendo el procedimiento formal, que sus respuestas quedarán anotadas y que esta investigación forma parte del procedimiento oficial de solución de quejas.

Investigar la queja

Establecer términos de referencia claros para los encargados de investigar la queja. Las personas de confianza deberán hacer una investigación imparcial de los hechos.

La(s) personas(as) encargadas de investigar la reclamación se reunirán con cualquiera que haya sido testigo o con cualquier otra persona a fin de establecer los hechos. Los testigos serán entrevistados en privado, nunca en presencia ni de la supuesta víctima ni del presunto acosador.

Toda la información se tratará de manera confidencial, pero deben mantenerse registros de las reuniones.

El empleador será informado sobre la decisión.

Comunicar la decisión

Al demandante

La persona que presentara la queja será informada sobre el resultado de la investigación durante una reunión cara a cara con la persona de confianza; dicho resultado se registrará tambn por escrito.

Al presunto acosador

El presunto acosador será informado sobre el resultado de la investigación durante una reunión cara a cara con la persona de confianza; dicho resultado se registrará tambn por escrito.

Cuando la investigación decide que ha habido acoso sexual

La ctima

El empleador toma todas las medidas necesarias para tranquilizar a la víctima y protegerla de otros posibles acosos o agresiones, y ofrecerle el apoyo y asesoramiento necesarios.

El acosador

Se adoptarán medidas disciplinarias, como el traslado a otro puesto, o si el caso fuese lo suficientemente grave, incluso el despido.

Cuando la investigación decide que no ha habido acoso sexual

La supuesta víctima tend derecho a apelar, pero tambn puede solicitar su traslado a otro puesto.

1 Cifras citadas en An exploratory study on Acoso sexual at work place, de Arosha Adikaram

2 Informe del Secretario General de la ONU sobre todas las formas de violencia contra la mujer, 2006

3 Gender links project: www.genderlinks.org.za

4 Aparna Mehrotra, Género y Legislación en América Latina y el Caribe, PNUD, 1998

5 'Acoso sexual in the Fortune 500', Working Woman, 19 de diciembre de 1988